Saludar es algo que hacemos todos los días, sin importar dónde estemos ni quiénes seamos. Es la forma básica de decir “hola”, “buenos días” o “hasta luego”. Pero aunque la costumbre de saludar es universal, las maneras de hacerlo cambian muchísimo según la cultura, el país o incluso la situación. El saludo puede ser una palabra, una mirada, un gesto con la mano, una reverencia o un beso, y cada uno tiene su propia historia y significado.
La Real Academia Española (R.A.E.) define el saludo como “una forma de dirigirse a alguien, al encontrarlo o despedirse de él, con palabras corteses, interesándose por su salud o deseándosela, diciendo adiós, hola, etc.”. Pero más allá de esta definición, el saludo es toda una forma de mostrar respeto, cercanía, amistad o incluso autoridad. ¿Quieres descubrir cuáles son las formas de saludo más internacionales y cómo varían? Sigue leyendo.
El apretón de manos: el saludo que une culturas
El apretón de manos es, sin duda, el saludo más universal del planeta. Casi en todas partes, cuando dos personas se encuentran o se despiden, tienden a darse la mano como muestra de cortesía, respeto y buena voluntad. Es un gesto “neutral”, que funciona en culturas tan distintas como la occidental, la africana o la asiática.
Aunque en algunos países no sea habitual dar la mano en la vida cotidiana, es muy común usarlo cuando se recibe la visita de extranjeros o en situaciones formales, como reuniones de trabajo o encuentros diplomáticos. Así, el apretón de manos se convierte en un puente entre culturas distintas.
Este gesto tiene una historia muy interesante. Se cree que viene de la Edad Media, cuando dos personas mostraban que iban armadas solo con la mano derecha vacía, para demostrar que no llevaban armas y que se acercaban en paz. Esa confianza mutua se traduce hoy en un simple apretón, que puede ser firme o suave, rápido o más prolongado, pero siempre con intención de respeto.
Sin embargo, no todos los apretones son iguales. En Estados Unidos, por ejemplo, se espera que el apretón sea firme y seguro. En Japón, puede ser más leve y acompañado de una ligera inclinación de cabeza. En algunos países africanos, el apretón puede ir acompañado de pequeños movimientos con los dedos o el pulgar, que significan cosas específicas según la tribu.
Además, en muchas culturas, quien visita debe adaptarse a la forma de saludar del anfitrión, mostrando respeto y evitando malentendidos. Así que si viajas, ojo con cómo se da la mano en cada lugar para no parecer descortés.
El beso: una forma cálida, pero variable, de saludar
Otra forma muy extendida de saludar es dar un beso. Aunque no es tan universal como el apretón de manos, el beso es una expresión de afecto, cercanía y respeto que aparece en muchísimas culturas, principalmente en Europa y América Latina.
Eso sí, no todos los países lo hacen igual, y en algunos sitios el contacto físico es más limitado, como en muchas culturas asiáticas o en países con religiones muy estrictas como el islam. Pero incluso dentro del mundo occidental, el número de besos y la manera de darlos varía mucho.
En España, por ejemplo, lo normal es dar dos besos: uno en cada mejilla. En Francia suelen ser más, hasta cuatro en algunas regiones, mientras que en países latinoamericanos como Argentina o México, generalmente se da un solo beso, normalmente en la mejilla. En Italia o Portugal también es común dar dos o tres besos.
En muchos casos, el beso no es el único gesto de saludo, sino que puede ir acompañado o precedido por un apretón de manos. Por ejemplo, en algunas situaciones formales primero se da la mano, y luego se completan los saludos con uno o varios besos, especialmente entre mujeres o personas con mucha confianza.
Un dato curioso es que en países musulmanes el beso en la mejilla suele darse solo entre personas del mismo sexo. Por ejemplo, dos hombres o dos mujeres pueden saludarse con un beso sin problema, pero un hombre y una mujer pueden evitar ese gesto en público para respetar las normas religiosas.
Y en América Latina, en cambio, el saludo con beso suele ser habitual entre mujeres y también entre hombres y mujeres, pero rara vez entre dos hombres. Aunque hoy en día estas costumbres van cambiando y flexibilizándose.
Más formas curiosas de saludar en el mundo
Pero no solo existen el apretón de manos y el beso. El saludo es tan variado que existen infinidad de formas según la cultura y la situación.
Por ejemplo, en Japón y otros países asiáticos es muy común hacer una reverencia al saludar. Esta reverencia puede ser más o menos profunda, y tiene un significado de respeto y humildad. Además, el contacto físico está casi ausente, ya que tocarse puede ser considerado una falta de respeto.
En algunas tribus africanas, el saludo incluye movimientos de la cabeza, chasquidos con la lengua o saludos con las manos en posiciones específicas, que expresan respeto y un reconocimiento muy elaborado entre las personas.
En Nueva Zelanda, los maoríes tienen un saludo tradicional llamado hongi, que consiste en presionar las narices y las frentes. Este gesto simboliza la unión de las personas y el intercambio de “aliento de vida”. Es un saludo muy especial, que muestra la cercanía y la conexión espiritual.
En algunas regiones de Oriente Medio, es común saludar tocándose el pecho con la mano derecha o juntando las palmas en posición de oración, acompañado de la palabra “Salam” (paz), como expresión de buenos deseos.
La importancia del saludo: más que un gesto, una actitud
Aunque las formas de saludar sean muy diferentes, el saludo siempre tiene algo en común: es una forma de reconocimiento del otro, una manera de mostrar respeto, empatía y apertura.
Saludar bien puede abrir puertas, generar confianza y crear un ambiente amigable. Por eso, saber cómo y cuándo saludar en cada cultura es fundamental, especialmente cuando viajamos, trabajamos con personas de otros países o simplemente queremos mostrar cortesía.
Además, el saludo también puede reflejar el estado emocional de una persona o una relación. Por ejemplo, un saludo frío y rápido puede indicar distancia o molestia, mientras que un abrazo o un beso puede expresar cariño y cercanía.
Por eso, no es solo aprender palabras o gestos, sino entender lo que hay detrás de ellos. En definitiva, saludar es el primer paso para conectar, para crear comunidad y para hacer que el mundo sea un poco más amable.
¿Sabías que…?
La palabra “saludo” viene del latín salutare, que significa “desear salud” o “salvar”. ¡Así que cuando saludamos, en realidad estamos deseando lo mejor para la otra persona!
En la antigua Roma, la forma más común de saludar era decir “Ave”, que significa “¡Salud!” y que era una manera formal de mostrar respeto.
En China, el saludo tradicional es juntar las manos frente al pecho y hacer una ligera inclinación, especialmente en las celebraciones y eventos formales.
En el mundo digital, los saludos han cambiado y se expresan con emojis, GIFs y frases escritas. Pero el deseo de conectar y mostrar respeto sigue intacto.
Para terminar
El saludo es mucho más que una simple formalidad o un acto mecánico. Es una forma de comunicación básica que une a las personas y refleja la riqueza cultural del mundo. Apretón de manos, beso, reverencia, abrazo o incluso un simple “hola” con una sonrisa pueden hacer la diferencia en cómo nos relacionamos.
Así que la próxima vez que saludes, recuerda que estás participando en una tradición milenaria, cargada de historia, significado y emoción. ¿Y tú? ¿Cómo sueles saludar? ¿Has aprendido alguna forma curiosa de saludo en tus viajes o en tus encuentros? ¡Cuéntanos!



