En un mundo cada vez más interconectado, donde el inglés se ha convertido en el idioma dominante en política, ciencia, tecnología y cultura global, hay una segunda batalla lingüística que se está librando… silenciosa, pero intensa: francés contra español. Dos lenguas con pasado imperial, con millones de hablantes y con una proyección internacional muy distinta. ¿Cuál tiene más futuro? ¿Cuál será la segunda lengua global del siglo XXI?
Macron al ataque: el renacimiento del francés
En marzo de 2018, el presidente francés Emmanuel Macron lanzó una ofensiva lingüística que sorprendió a medio mundo. En un discurso cargado de emoción y orgullo nacional, llamó a los profesores de francés a convertirse en auténticos militantes del idioma, y anunció un gran plan nacional para relanzar el francés como lengua global.
Su visión: convertir el francés no solo en una lengua de cultura, diplomacia y arte, sino también en una herramienta estratégica en la globalización. Prometió implicación estatal, orgullo nacional… y hasta incentivos. ¿El problema? El plan de Macron no venía acompañado ni de contenido claro ni de presupuesto definido. Mucha retórica, pero pocos euros.
África: la clave del futuro del francés
Pese a esta ambigüedad, hay algo que Macron tiene claro: el futuro del francés se juega en África. Y no es una frase hecha. Como explica el economista español José Luis García Delgado, África es el único continente cuya población seguirá creciendo de forma acelerada durante todo el siglo XXI. Actualmente hay más de 300 millones de francófonos en el mundo, y la mitad de ellos viven en África subsahariana.
Esto podría parecer una ventaja brutal. Pero hay un “pero” muy importante: la presencia del francés en África no es tan sólida como parece. En ciudades como Dakar, por ejemplo, los taxistas saludan a los turistas europeos con un simpático «Comment ça va?», pero entre ellos hablan en lenguas locales como el wolof, el fula o el diola. El francés es una lengua oficial, sí, pero no la más hablada ni la más amada. En muchos casos, se percibe como la lengua del colonizador. Un obstáculo cultural difícil de superar.
¿Y el español? La fuerza de América Latina
Aquí es donde el español brilla. En América Latina, el español no solo es lengua oficial, sino que es la lengua materna, emocional y cultural de millones de personas. Desde México hasta Argentina, pasando por Colombia, Perú o Chile, el español es una lengua viva, potente, joven, y sobre todo… propia.
Este detalle lo cambia todo. Porque mientras el francés en África aún lucha por encontrar su lugar real en la sociedad, el español en América ya está más que instalado. Además, no hablamos solo de cantidad (más de 500 millones de hablantes nativos), sino también de calidad: la cultura en español —literatura, música, cine, televisión, redes sociales— arrastra a millones de jóvenes en todo el mundo.
España también se mueve… aunque con menos ruido
Curiosamente, en el mismo mes que Macron hizo su gran anuncio, el Gobierno de España presentó un programa similar. Su objetivo: promover el español en el extranjero. ¿La diferencia? En España no hubo discursos encendidos ni palabras como “militantes del idioma”. El proyecto se presentó con perfil bajo, poca publicidad… y también con un gran vacío: nadie explicó bien en qué consistía.
Eso sí, se dejó caer que habría exenciones fiscales para empresas patrocinadoras, que varios ministerios se implicarían en la difusión del idioma y que la estrategia estaría coordinada por Marca España. Todo sonaba bien, pero otra vez… faltaban detalles concretos.
¿Dónde se habla francés y dónde se habla español?
Aquí va una pequeña comparación que puede ayudarte a entender mejor el tablero mundial:
El francés tiene fuerza en:
- África francófona (Senegal, Costa de Marfil, Congo, Camerún…).
- Canadá (especialmente en Quebec).
- Algunas islas del Caribe (como Guadalupe o Martinica).
- Europa (Francia, Bélgica, Suiza).
- Países donde se enseña por tradición o interés: India, Rusia, parte del Magreb.
El español, en cambio, tiene presencia potente en:
- Toda América Latina (menos Brasil).
- España, claro.
- Estados Unidos (sí, ¡más de 40 millones de personas lo hablan como lengua materna o segunda lengua!).
- Japón, China y Brasil, donde el interés por aprender español está creciendo.
¿Quién gana entonces?
En número de hablantes nativos, el español gana por goleada. Es la segunda lengua materna más hablada del mundodespués del chino mandarín, y está muy por delante del francés.
Además, el español es la lengua extranjera más estudiada en países como EE.UU. y Brasil, y una de las más aprendidas en Europa. En redes sociales, también es una potencia: es el tercer idioma más usado en Internet, detrás del inglés y del chino.
Por otro lado, el francés cuenta con el prestigio de su cultura diplomática y literaria, una sólida tradición educativa, y el respaldo activo del gobierno francés, que invierte bastante en la red de institutos franceses y Alianzas Francesasrepartidos por el mundo.
Curiosidades que no sabías…
- ¿Sabías que en Estados Unidos hay más estudiantes de español que de francés, alemán, italiano y chino… juntos?
- El español es la lengua más usada en la plataforma de streaming Netflix después del inglés. Y no hablamos solo de “La casa de papel”…
- En África, el país más francófono es la República Democrática del Congo, no Francia.
- En Filipinas hubo un tiempo en el que el español era lengua oficial. Hoy apenas se habla, pero quedan muchas huellas en el vocabulario cotidiano.
¿Y cuál deberías aprender tú?
Pues depende. El francés sigue siendo muy útil si te interesa trabajar en diplomacia, en organizaciones internacionales, en África o en Canadá. Además, es una lengua que abre muchas puertas en Europa.
Pero el español es cada vez más imprescindible. No solo por el número de hablantes, sino porque te conecta con una cultura vibrante, con una América Latina joven y creativa, y con un idioma que está creciendo en el corazón del país más influyente del mundo: Estados Unidos.
Y si estás leyendo este artículo, seguramente ya lo sabes: aprender español no solo es útil, también es divertido. Es una lengua con ritmo, con sabor, con alma. Y está llena de expresiones que te harán reír, pensar y emocionarte.
Conclusión: ¿francés o español?
Más que una guerra, es una carrera. Una carrera por ver cuál será la segunda gran lengua global del siglo XXI, después del inglés. Y aunque el francés parte con una tradición fuerte y el apoyo institucional de Francia, el español tiene algo que no se compra con dinero: una comunidad gigantesca, diversa, joven y cada vez más influyente.
La batalla continúa, y solo el tiempo dirá quién liderará este nuevo mapa lingüístico. Pero una cosa está clara: el español no se queda atrás… y viene con fuerza.
¿Y tú qué opinas? ¿Francés o español?
¿Apostarías por las croissants o por las tapas?
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