¿Llueve? Pues hoy comemos migas: la tradición que celebra el agua en Murcia

Carmen Hernández 7 min 0 Comentarios
Instituto Hispánico de Murcia - ¿Llueve? Pues hoy comemos migas: la tradición que celebra el agua en Murcia

En la Región de Murcia, el agua es mucho más que un recurso natural: es la esencia misma que ha moldeado su historia, su cultura, su forma de vivir y hasta su gastronomía. A lo largo de los siglos, los huertanos del Segura han aprendido a convivir con la escasez y la abundancia de agua, creando un sistema ingenioso de riego y convivencia social que ha hecho de esta tierra una joya agrícola en medio del sureste español.

Pero, ¿sabías que esta relación tan estrecha con el agua también se celebra de forma muy especial en la cocina? Hoy vamos a descubrir la tradición de comer migas cuando llueve, una costumbre cargada de historia, sabor y significado que sigue viva en Murcia y que refleja perfectamente el respeto y la alegría con la que esta región recibe cada gota de lluvia.

El agua, eje central de la vida murciana

La importancia del agua en Murcia no es algo nuevo ni casual. Desde tiempos muy antiguos, las comunidades que habitan esta zona han tenido que enfrentarse a un clima árido, con largos períodos de sequía interrumpidos por lluvias a veces torrenciales. Por eso, aprender a gestionar el agua fue vital para sobrevivir y prosperar.

El río Segura, principal fuente hídrica de la región, junto a sus afluentes, permitió el desarrollo de un sistema de huertas y cultivos muy especial: el Huerto de Murcia. Para aprovechar este tesoro, se construyeron acequias, aljibes y norias, tecnologías hidráulicas que todavía hoy sorprenden por su eficiencia y que muestran cómo la sociedad se organizó en torno al agua.

Este sistema no solo regaba los campos, sino que también dictaba el ritmo de la vida social. La gestión del agua implicaba reuniones, acuerdos y a veces disputas entre vecinos, ya que cada gota debía usarse con prudencia. Era un verdadero trabajo comunitario, donde todos tenían un papel para garantizar que la tierra produjera alimento.

La huerta y la gastronomía: la cocina de la tierra y el agua

Esta relación entre el agua y la vida cotidiana se refleja también en la cocina murciana tradicional. La dieta de los antiguos huertanos estaba basada en lo que la tierra y el agua podían ofrecerles de forma natural y sostenible.

Las verduras frescas, las hortalizas, las legumbres y las frutas eran la base de su alimentación, siempre acompañadas por productos que se podían conservar durante más tiempo, como las carnes del cerdo tras la matanza o las sardinas saladas del mercado. La comida era sencilla, sin grandes lujos, pero rica en sabor y en historia.

Este modo de alimentarse reflejaba la estrecha conexión con la naturaleza y el aprovechamiento inteligente de lo que el entorno ofrecía, dependiendo del agua como un bien esencial para que todo creciera y se mantuviera vivo.

Las migas: un plato humilde con un gran significado

Entre las muchas recetas tradicionales de Murcia, las migas ocupan un lugar especial, sobre todo cuando llegan los días de lluvia. ¿Por qué ese plato tan sencillo y humilde se asocia con la lluvia?

Las migas son, en esencia, un plato hecho con harina, agua, sal y un poco de aceite, al que se le añaden ingredientes que varían según la región y las posibilidades: en Murcia, lo habitual es incluir ñoras (pimientos secos que aportan un sabor y un color característicos), ajos tiernos, longaniza, salchicha, morcilla, tocino, lomo, costillejas e incluso sardinas saladas.

Pero la tradición de comer migas cuando llueve va mucho más allá del sabor. En un clima donde la lluvia era un evento esperado y celebrado, este plato se convirtió en un símbolo de alegría y esperanza. La llegada del agua significaba que las cosechas tendrían vida, que la tierra se llenaría de verdor y que la vida podría seguir su curso.

Por eso, en muchas casas y bares de Murcia, cuando empieza a llover, las familias y amigos se reúnen para preparar y compartir migas, transformando un día gris y húmedo en una fiesta de sabores y recuerdos.

Una tradición que une generaciones y cuenta historias

Comer migas en días lluviosos no es solo una cuestión gastronómica: es una tradición que une a diferentes generaciones y que mantiene viva la memoria de un modo de vida ligado al respeto por el entorno.

Las abuelas y abuelos murcianos cuentan cómo en su infancia, cada vez que llovía, las familias se juntaban alrededor del fogón para preparar migas, mientras fuera caían gotas que daban vida al campo. Las conversaciones giraban en torno a la importancia del agua y a las esperanzas puestas en la tierra.

Además, esta tradición tiene un componente simbólico que refleja la resiliencia y la alegría murciana: a pesar de las dificultades del clima y las circunstancias, el pueblo celebra la llegada del agua con un plato que, aunque humilde, es delicioso y nutritivo.

Datos curiosos sobre el agua y las migas en Murcia

  • Murcia es una de las regiones más secas de Europa, con un clima semiárido donde las lluvias anuales pueden ser inferiores a los 300 mm. Por eso, la lluvia es tan esperada y celebrada.
  • El sistema tradicional de riego del río Segura, conocido como “la Huerta de Murcia”, es un patrimonio cultural que todavía se usa y que fue declarado Bien de Interés Cultural.
  • Las migas no son exclusivas de Murcia; en muchas regiones de España existen versiones propias, pero en Murcia tienen ese toque único gracias al uso de ñoras y la variedad de embutidos que se incorporan.
  • Comer migas en días de lluvia era también una forma práctica de aprovechar el pan duro o sobrante, evitando desperdicios, algo muy importante en tiempos de escasez.
  • La palabra «migas» proviene del latín “mica”, que significa “miga” o “pedacito”, haciendo referencia a los pequeños trozos de pan que se fríen para preparar el plato.

¿Cómo preparar las migas murcianas?

Aunque os contaremos la receta completa en la próxima publicación, os adelantamos algunos pasos para ir abriendo boca:

  1. Se mezclan harina, agua, sal y un poco de aceite hasta formar una masa consistente.
  2. La masa se cuece ligeramente y luego se desmenuza en pequeños trozos (de ahí el nombre “migas”).
  3. En una sartén se sofríen ajos tiernos y ñoras para dar sabor y color.
  4. Se añaden los embutidos: longaniza, morcilla, tocino, lomo y costillejas, todo troceado y frito hasta que esté bien dorado.
  5. Finalmente, se mezclan las migas con el sofrito y los embutidos para conseguir un plato lleno de sabor y tradición.

La importancia de celebrar el agua en tiempos modernos

Hoy en día, aunque el clima ha cambiado y la tecnología permite un mejor manejo del agua, la tradición de comer migas cuando llueve sigue siendo una forma de recordar que el agua es un bien esencial y un regalo de la naturaleza. También es una excusa perfecta para reunirse, compartir una comida deliciosa y conectar con las raíces murcianas.

Así que la próxima vez que llueva en Murcia, ya sabes: busca un buen plato de migas, acompáñalo con la gente que quieres y celebra ese regalo que es el agua.

 

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ESCRITO POR Carmen Hernández
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¡Hola! Mi nombre es Gabriela. Soy una chica bastante extrovertida, con ganas de hacer cosas nuevas y, como no, de conocer personas de diferentes partes del mundo. Me encantan los animales, la naturaleza, la fotografía y el arte. Además, toco el clarinete.

Estudié Grado en Publicidad y Relaciones Públicas, un máster en Marketing Digital, otro máster en Formación del Profesorado, un post-máster en Habilidades y Liderazgo Empresarial y la especialización en Neuromarketing.

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